Esponja natural en el CEIP Antonio Delgado Calvete

La luffa es una planta trepadora que tiene su origen en la India. Es de la misma familia que el calabacín, pero tiene la particularidad de que, además de poder comerse, sus frutos son usados como esponjas vegetales. Forman una estructura filamentosa que cubre todo su contorno interno.

En abril del año pasado, pusimos las semillas a remojo unas horas para que se hidratasen y la cubierta se ablandase. Después las sembramos cerca de la pared de nuestro huerto porque la planta crece en forma de enredadera.

Tiene unas hojas grandes y unas flores amarillas muy hermosas que dan paso a un fruto verde y alargado parecido a un calabacín.

Recogimos el fruto a principios de noviembre y lo dejamos a secar durante más de dos meses. Lo pelamos, cortamos las puntas y realizamos una ranura en la cáscara. Las semillas las guardamos para un nuevo cultivo. 

Luego se lavan las fibras y de nuevo se dejan a secar.

La red de fibras interiores  se utiliza en cosmética para exfoliar y suavizar la piel, activar la circulación sanguínea y eliminar células muertas.

También puede utilizarse para limpiar la vajilla y otros utensilios del hogar.

¡Son una alternativa natural y biodegradable a las esponjas sintéticas!