Pera Blanquilla

A mediados del siglo XVIII, la pera blanca de Aranjuez o Blanquilla era ya muy apreciada por la Corte de Felipe V. Iba de los campos de los agricultores directamente a las mesas de los más poderosos. 

En forma de lagrima y con colores que van del rojo al verde pasando por el amarillo o grisáceo, su sabor se caracteriza por una pulpa dura al principio de la recolección que ira ablandando conforme pasen los días para ofrecernos un toque dulzón acido. Entre sus propiedades nutritivas destacaremos que es una fruta rica en agua, azucares, fibra, vitaminas como la C, B1, B2, B6, A o E y minerales como el potasio, fósforo, calcio, magnesio, hierro, zinc, manganeso, selenio y los taninos de gran valor para nuestro sistema nervioso y la actividad muscular.